“Me he sumado al llamado de Gordon Brown y más de 200 líderes del mundo, al G20 para que actúe en apoyo y solidaridad con los países en desarrollo. Sin la acción del G20, la recesión causada por la pandemia solo se profundizará,  afectando  a todas las economías, las personas y naciones más pobres del mundo. Los países del G20 representan el 85 por ciento del PIB mundial, y tienen la capacidad de liderar la movilización de los recursos necesarios para enfrentar los efectos devastadores de la COVID-19”.

LONDRES – Es el momento adecuado para que los líderes del G20 celebren una segunda reunión para discutir medidas con el objetivo de avanzar hacia la implementación del Plan de Acción del G20 y acordar una respuesta global más coordinada ante las emergencias de salud, económicas y sociales que enfrentamos. El G20 ha demostrado que puede unir a las personas alrededor de un conjunto de acciones comunes. Lo que decida a continuación sobre la respuesta del COVID-19 tendrá una relación directa con el futuro de la economía mundial.

Nuestro mundo está en un momento crítico. El 30 de mayo se registró la cifra diaria más alta de nuevos casos de COVID-19 en todo el mundo. En todos los continentes, los países están intentando detener la transmisión del virus. En comparación con los niveles anteriores a la crisis, la Organización Internacional del Trabajo estima una disminución del 10,5% en el número de horas trabajadas, lo que equivale a la pérdida de más de 300 millones de empleos a tiempo completo. Por primera vez en este siglo, la pobreza mundial está en aumento.

Por lo tanto, como lo hicimos hace un mes, para enfatizar la urgencia de brindar ayuda inmediata a los países que enfrentan los efectos de una crisis global sin precedentes. Los problemas que enfrentan los países más pobres de África, Asia y América Latina exigen una acción inmediata, al igual que los que enfrentan diversas economías de ingresos medios. En conjunto, estos países representan casi el 70% de la población mundial y aproximadamente un tercio del PIB mundial.

Naciones Unidas predice que una recesión mundial revertiría tres décadas de mejoramiento de los niveles de vida y sumiría a más de 420 millones de personas en la pobreza extrema. El Programa Mundial de Alimentos estima que 265 millones de nuestros conciudadanos probablemente sufrirán crisis de hambre -un aumento de 130 millones con respecto a los niveles previos a la pandemia. También estamos escuchando reportes sobre la presión en todos los servicios de salud y otros servicios sociales de los que dependen las niñas y mujeres.

Además, el COVID-19 ha causado la mayor emergencia educativa de nuestra vida: 1.5 billones de niños -el 80% de todos los niños- han estado fuera de la escuela. A la mayoría se les niega el aprendizaje a distancia. Muchos nunca volverán -muchos, tememos, pueden ingresar al trabajo infantil. Millones que ya no reciben comidas escolares pasan hambre, al mismo tiempo que se reduce la ayuda educativa.

SALUD

La emergencia económica y social mundial no puede terminar hasta que pongamos fin a la emergencia sanitaria mundial. Y no podemos poner fin a la emergencia sanitaria en ninguno de nuestros países hasta que la terminemos en todos los países.

Damos la bienvenida a los 8 billones de dólares prometidos el 4 de mayo para vacunas, diagnósticos y desarrollo terapéutico según lo recomendado por la Junta de Monitoreo de Preparación Global, e instamos a que estas contribuciones se paguen de inmediato y sean completamente monitoreadas e informadas. Pero aún queda mucho por hacer:

  • Necesitamos coordinación global para el desarrollo, la fabricación en masa y la distribución equitativa de una vacuna o vacunas para garantizar que estén disponibles de forma universal y gratuita lo más rápido posible.
  • Instamos a todos los miembros del G20 a apoyar el próximo 4 de junio la reposición del fondo de 7.4 billones de dólares de Gavi, la Alianza de Vacunas, que entre 2021-2025 inmunizará a 300 millones de niños, salvando hasta ocho millones de vidas. Mientras luchamos contra el COVID-19 no debemos permitir el resurgimiento de otras enfermedades infecciosas.
  • Una colaboración transfronteriza más estrecha es esencial para incrementar ahora y hacia el futuro el limitado suministro mundial de equipos médicos vitales y hacer que las pruebas sean accesibles en todos los países.
  • Los países en desarrollo necesitan apoyo inmediato de la Organización Mundial de la Salud y otros para desarrollar sus sistemas y capacidades de salud, así como para mejorar sus redes de seguridad social.
  • Los países del G20 deberían respaldar el llamado de Naciones Unidas a apoyar a los refugiados, las personas desplazadas y otras personas que dependen de la ayuda humanitaria.

LA ECONOMÍA

Notamos no solo los múltiples obstáculos que enfrentan los países desarrollados para retomar el crecimiento, sino también el deterioro de las condiciones económicas y fiscales que enfrentan muchas economías emergentes, de ingresos medios y en desarrollo. Más de 100 países se han acercado al Fondo Monetario Internacional en busca de ayuda, y se espera que más lo hagan.

El FMI ha dicho que los mercados emergentes y los países en desarrollo necesitan 2.5 trillones de dólares para superar la crisis, pero hasta ahora solo se ha asignado una fracción de ese valor.

Si bien acogemos con beneplácito las buenas intenciones en el centro del Plan de Acción del G20, medidas concretas deben acordarse urgentemente y aplicarse en su totalidad:

  • El alivio de la deuda para los 76 países de la Asociación Internacional de Fomento debe ampliarse radicalmente para incluir el alivio de los acreedores bilaterales, multilaterales y privados hasta el final de 2021, y ponerlo en acción con urgencia. Los acreedores multilaterales deben demostrar que están proporcionando nuevos préstamos netos en respuesta a la crisis del COVID-19. Se está agotando el tiempo del proceso voluntario para acreedores privados, coordinado por el Instituto de Finanzas Internacionales, y ahora se debe considerar un nuevo enfoque vinculante.
  • Una docena o más de países de mercados emergentes pueden encontrarse con problemas de servicio de la deuda en el próximo año. El FMI debería tener el mandato de convocar a actores relevantes y, a través de su análisis de políticas de sostenibilidad de la deuda, establecer parámetros amplios para su resolución.
  • El G20 debería acordar que se proporcionarán ahora los 2.5 trillones de dólares en apoyo. Esto requiere que el FMI, el Banco Mundial y los bancos regionales de desarrollo aumenten el techo de sus préstamos y subvenciones. Es probable que los bancos multilaterales de desarrollo (BMD) aumenten su cartera de préstamos excepcionales de los actuales 500 billones a 650-700 billones de dólares en los próximos 18 meses. Sin aumentar más los recursos disponibles para las instituciones financieras internacionales y sin permitirles ser más ambiciosos en el despliegue de su capital, su capacidad para responder a la crisis se verá severamente limitada.

Las consecuencias de no actuar ahora se sentirían durante el resto de la década. Se trata de un momento en el cual los países deberían estar dispuestos a ir más allá de sus techos máximos normales de déficit fiscal. Los más pobres, cuya capacidad fiscal es limitada, necesitan apoyo financiero adicional de los países ricos y de las organizaciones multilaterales.

Las redes de seguridad social, los servicios de salud regulares, la educación y las iniciativas de cambio climático -y el calendario 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible- no deben sufrir debido a la lucha para mitigar la transmisión del COVID-19. De esta forma:

  • Necesitamos asegurarnos de que los BMD tengan recursos suficientes para al menos los próximos cinco años, lo que requerirá un trillón de dólares adicional en sus carteras combinadas. Se debe pedir individualmente a las instituciones que proporcionen planes sobre cómo deben alcanzar estos objetivos. Requerirá que ambos utilicen el capital existente de manera más eficiente y que aseguren nuevas fuentes de financiamiento de los préstamos, mayores aumentos de capital, y la creación de nuevas facilidades de garantías base, como el Fondo Internacional de Finanzas para la Educación (FIFE).
  • Reafirmamos nuestro compromiso con la emisión de Derechos Especiales de Giro-DEG (el activo de reserva del FMI) y con la transferencia de asignaciones de DEG existentes y no utilizadas y otras nuevas a los países que más necesitan apoyo. Sin requerir una referencia a los parlamentos nacionales, una decisión sobre los DEG liberaría casi 600 billones de dólares de inmediato, y más de 1 trillón de dólares para 2022. Hacemos un llamado al G20 para que obtenga apoyo político para una asignación de DEG, mientras se compromete simultáneamente en el trabajo técnico necesario para que la medida se pueda implementar tan pronto como se llegue a un acuerdo.

UNA RESPUESTA COORDINADA

En la primera etapa de la crisis, se hizo hincapié en la provisión de liquidez, protección del empleo e inversiones de emergencia en salud. Ahora, mientras buscamos devolver la economía mundial a los niveles de crecimiento anteriores a la crisis, es vital una mejor coordinación fiscal, monetaria y de banca central.

  • La inversión «verde» debe estar en el centro del estímulo, con un gasto centrado en infraestructura y otros proyectos beneficiosos para el desarrollo sostenible y el empleo. Esto hará que la recuperación de esta crisis sea verdaderamente transformadora, acelerando el progreso en el cumplimiento de los acuerdos sobre cambio climático.
  • Se debe considerar un objetivo de crecimiento global, que puede estar al lado de los objetivos de inflación nacional, y la reconstrucción del comercio mundial.
  • Para recaudar ingresos vitales para los gobiernos nacionales, se debe acordar una estrategia coordinada para recuperar el dinero perdido en los paraísos fiscales. Los países deben intercambiar automáticamente información fiscal y eliminar el secreto que rodea a los beneficiarios reales y los fideicomisos, así como acordar sancionar a los países no conformes que se niegan a implementar las reglas acordadas.

Sin la acción del G20, la recesión causada por la pandemia solo se profundizará, perjudicando a todas las economías, y a los pueblos y naciones más marginados y pobres del mundo. Representando el 85% del PIB nominal mundial, el G20 tiene la capacidad de liderar la movilización de recursos en la escala requerida. Instamos a los líderes a que lo hagan de inmediato.

COVID-19 es un llamado de atención para la comunidad global. La arquitectura financiera y de salud global debe fortalecerse, y en algunas partes rediseñarse, para mejorar nuestra preparación y capacidad de actuar con rapidez y a la escala para combatir futuras crisis. Deberíamos enviar un mensaje de esperanza para el futuro: que las Naciones Unidas, los gobiernos del G20 y todos los socios interesados ​​puedan convertir esta crisis en una oportunidad para construir un multilateralismo nuevo y más efectivo, que refleje de manera más apropiada las realidades económicas y políticas actuales y sea mejor equipado para abordar los desafíos del siglo XXI.

Este comentario está firmado por: Karen Koning AbuZayd, Subsecretaria General de la ONU y ex Comisionada General de la UNRWA; Philippe Aghion, Profesor de Economía en el Collège de France y la LSE; María Elena Agüero, Secretaria General del WLA Club de Madrid; Masood Ahmed, Presidente del Centro para el Desarrollo Global y ex Director del Departamento de Medio Oriente y Asia Central del FMI; Esko Aho, ex Primer Ministro de Finlandia; Shamshad Akhtar, Subsecretario General de la ONU, Secretario Ejecutivo de la CESPAP, ex Subsecretario General de la ONU DESA y Gobernador del Banco Estatal de Pakistán; Su Alteza Real el Príncipe Turki bin Faisal Al Saud, Presidente del Centro Rey Faisal de Investigación y Estudios Islámicos; Christine Allen, Directora de la Agencia Católica para el Desarrollo de Ultramar; Amat Alsoswa, Subsecretaria General de las Naciones Unidas y ex Administradora Asistente del PNUD y Directora Regional de la Oficina de los Estados Árabes; Abdulaziz Altwaijri, ex Director General de la Organización Islámica para la Educación, la Ciencia y la Cultura; Mohamed Amersi, Fundador yPpresidente de la Fundación Amersi; K.Y. Amoako, Presidente y Fundador del Centro Africano para la Transformación Económica (CATE); Valerie Amos, subsecretaria General de la ONU para Asuntos Humanitarios, ex Coordinadora de Socorro De Emergencia y ex Secretaria de Estado para el Desarrollo Internacional del Reino Unido; Inger Ashing, CEO de Save the Children International; Nava Ashraf, Profesora de Economía y Directora de Investigación del Instituto Marshall de LSE; Shaukat Aziz, ex Primer Ministro de Pakistán; Bertrand Badré, ex Director General y Jefe Financiero del Banco Mundial; Gordon Bajnai, ex Primer Ministro de Hungría; Jan Peter Balkenende, ex Primer Ministro de los Países Bajos; Ed Balls, ex Secretario de Estado del Reino Unido para Niños, Escuelas y Familias; Oriana Bandiera, Directora de STICERD y Profesora de Economía en LSE; Kaushik Basu, Presidente de la Asociación Económica Internacional y ex Economista Jefe del Banco Mundial; Carol Bellamy, ex Directora Ejecutiva de UNICEF; Nicolas Berggruen, Presidente del Instituto Berggruen; Sali Berisha, ex Presidente y Primer Ministro de Albania; Suman Bery, Director General del Consejo Nacional de Investigación Económica Aplicada en Nueva Delhi y ex Economista Jefe de Royal Dutch Shell; Tim Besley, Profesor de Economía y Ciencias Políticas en LSE y ex Presidente de la Asociación Económica Internacional; Valdis Birkavs, ex Primer Ministro de Letonia; Tony Blair, ex Primer Ministro del Reino Unido; Mario Blejer, ex Gobernador del Banco Central de Argentina y Director del Centro de Estudios de Banca Central del Banco de Inglaterra; Irina Bokova, ex Directora General de la UNESCO; Patrick Bolton, Profesor en el Imperial College de Londres y la Universidad de Columbia; Kjell Magne Bondevik; ex Primer Ministro de Noruega; Dumitru Braghiș, ex Primer Ministro de Moldavia; Lakhdar Brahimi, ex Ministro de Asuntos Exteriores de Argelia; María Eugenia Brizuela de Ávila, ex Ministra de Relaciones Exteriores de El Salvador; Gro Harlem Brundtland, ex Primer Ministro de Noruega y Director General de la Organización Mundial de la Salud; Gordon Brown, ex Primer Ministro y Canciller del Ministerio de Hacienda del Reino Unido, es Enviado Especial de las Naciones Unidas para la Educación Global y Presidente de la Comisión Internacional sobre Financiación de la Oportunidad de Educación Global; John Bruton, ex Taoiseach de la República de Irlanda; Robin Burgess, Profesor de Economía en LSE; Micheline Calmy Rey, ex Presidenta de Suiza; Kim Campbell, ex Primer Ministro de Canadá; Fernando Henrique Cardoso, ex Presidente de Brasil; Wendy Carlin, Profesora de Economía en el University College de Londres; Hikmet Çetin, ex Ministro de Asuntos Exteriores de Turquía; Lynda Chalker, ex Ministra de Desarrollo de Ultramar del Reino Unido; Joaquim Chissano, ex Presidente de Mozambique; Bai Chong-En, Decano de la Escuela de Economía y Administración de Tsinghua; Joe Clark, ex Primer Ministro de Canadá; Emil Constantinescu, ex Presidente de Rumania; Radhika Coomaraswamy, Subsecretaria General de la ONU, ex Representante Especial para Niños y Conflictos Armados y ex Relatora Especial de la ONU sobre la Violencia Contra la Mujer; Ertharin Cousin, ex Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos; Diane Coyle, Codirectora del Instituto Bennett de Políticas Públicas de la Universidad de Cambridge; Chester Crocker, ex Subsecretario de Estado de los Estados Unidos para Asuntos Africanos; Mirko Cvetković, ex Primer Ministro de Serbia; Marzuki Darusman, ex Fiscal General de Indonesia; Gavyn Davies, Cofundador y Presidente de Fulcrum Asset Management, ex Economista Jefe y Presidente del Departamento de Inversiones Globales de Goldman Sachs, y ex Presidente de la BBC; Frederik Willem de Klerk, ex Presidente Estatal de Sudáfrica; Álvaro de Soto, ex Subsecretario General de la ONU; Kemal Derviş, Investigador principal del Instituto Brookings, ex Ministro de Asuntos Económicos de Turquía y ex Administrador del PNUD; Mathias Dewatripont, Profesor de la Universidad libre de Bruselas; Božidar Djelić, ex Viceprimer Ministro de Serbia; Beatrice Weder di Mauro, Presidenta del Centro de Investigación de Política Económica; Mark Dybul, ex Director Ejecutivo del Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria, Codirector del Centro de Prácticas e Impacto de la Salud Global y Profesor de Medicina en el Centro Médico de la Universidad de Georgetown; Šefik Džaferović, Presidente de la Presidencia de Bosnia y Herzegovina; Victor J. Dzau, Presidente de la Academia Nacional de Medicina; Hans Eichel, ex Ministro de Finanzas de Alemania y Cofundador del G20; Barry Eichengreen, Profesor de Economía y Ciencias Políticas en la Universidad de California, Berkeley; Mohamed ElBaradei, ex Director General de la Agencia Internacional de Energía Atómica; María Fernanda Espinosa, ex Presidenta de la Asamblea General de las Naciones Unidas y Ministra de Asuntos Exteriores y Ministra de Defensa del Ecuador; Gareth Evans, ex Ministro de Relaciones Exteriores de Australia; Jeremy Farrar, Director de Wellcome Trust; Christiana Figueres, ex Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático; Jan Fischer, ex Primer Ministro de la República Checa; Joschka Fischer, ex Ministro de Asuntos Exteriores y Vicecanciller de Alemania; Franco Frattini, ex Ministro de Asuntos Exteriores de Italia y Comisario Europeo; Louise Fréchette, ex Vicesecretaria General de la ONU; Ahmed Galal, ex Ministro de Finanzas de Egipto; Nathalie de Gaulle, ex Presidenta y Cofundadora de NB-INOV; Maitreesh Ghatak, Profesor de Economía en LSE; Ian Goldin, ex Vicepresidente del Banco Mundial; Felipe González, ex Primer Ministro de España; Lawrence Gonzi, ex Primer Ministro de Malta; Rebeca Grynspan, Secretaria General Iberoamericana, ex Vicepresidenta Segunda de Costa Rica y ex Subsecretaria General de la ONU y Administradora Asociada del PNUD; Ameenah Gurib-Fakim, ex Presidenta de Mauricio; Sergei Guriev, ex Economista Jefe del BERD; Alfred Gusenbauer, ex Canciller de Austria; Tarja Halonen, ex Presidente de Finlandia; Han Seung-soo, ex Primer Ministro de Corea del Sur; Ameerah Haq, ex Subsecretaria General de la ONU y Representante Especial del Secretario General en Timor Oriental; Noeleen Heyzer, miembro de la Junta Consultiva de Alto Nivel sobre Mediación del Secretario General de las Naciones Unidas y ex Subsecretario General de las Naciones Unidas; Arianna Huffington, Fundadora y Directora Ejecutiva de Thrive Global, Cofundadora de The Huffington Post; Mo Ibrahim, Fundador de Celtel y Presidente de la Fundación Mo Ibrahim; Enrique Iglesias, ex Canciller de Uruguay y Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo; Ekmeleddin İhsanoğlu, ex Secretario General de la Organización de Cooperación Islámica; Roza Isakovna Otunbayeva, ex Presidenta de Kirguistán; Dalia Itzik, ex Presidenta interina de Israel y Presidenta de la Knéset; Gjorge Ivanov, ex Presidente de Macedonia del Norte; Harold James, Profesor de la Universidad de Princeton; Hina Jilani, Abogada de la Corte Suprema de Pakistán; Ellen Johnson Sirleaf, ex Presidenta de Liberia; Mehdi Jomaa, ex Primer Ministro de Túnez; T. Anthony Jones, Vicepresidente y Director Ejecutivo de la Fundación Gorbachov de América del Norte; Lee Jong-Wha, ex Economista Jefe y Jefe de la Oficina de Integración Económica Regional del Banco Asiático de Desarrollo; Ivo Josipović, ex Presidente de Croacia; Agnes Kalibata, Presidenta de la Alianza para una Revolución Verde en África; Angela Kane, ex Subsecretaria General de la ONU para la Gestión y Alta Representante de la ONU para Asuntos de Desarme; Mats Karlsson, ex Vicepresidente de Asuntos Externos del Banco Mundial; Caroline Kende-Robb, ex Directora Ejecutiva del Panel de Progreso de África y Secretaria General de CARE Internacional; Kerry Kennedy, Presidente de Robert F. Kennedy Human Rights; Igor Khalevinsky, ex Embajador General en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia; Jakaya Kikwete, ex Presidente de Tanzania; Ban Ki-moon, ex Secretario General de la ONU; Jadranka Kosor, ex Primer Ministro de Croacia; Anne Krueger, ex Primera Subdirectora Gerente del FMI; John Kufuor, ex Presidente de Ghana; Chandrika Kumaratunga, ex Presidenta de Sri Lanka; Aleksander Kwaśniewski, ex Presidente de Polonia; Rachel Kyte, ex Vicepresidenta y Enviada Especial del Grupo del Banco Mundial; Luis Alberto Lacalle Herrera, ex Presidente de Uruguay; Hervé Ladsous, ex Subsecretario General de las Naciones Unidas para Operaciones de Mantenimiento de la Paz; Ricardo Lagos, ex Presidente de Chile; Zlatko Lagumdzija, ex Primer Ministro de Bosnia y Herzegovina; Mark Leonard, Cofundador y Director del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores; Yves Leterme, ex Primer Ministro de Bélgica; Justin Yifu Lin, ex Economista Jefe del Banco Mundial y Vicepresidente Senior; Elisabeth Lindenmayer, ex Subsecretaria General de la ONU; Budimir Lončar, ex Ministro de Asuntos Exteriores de SFR Yugoslavia; Petru Lucinschi, ex Presidente de Moldavia; Ricardo Luna, ex Ministro de Relaciones Exteriores del Perú; Nora Lustig, Presidenta emérita de la Asociación Económica de América Latina y el Caribe; Jessie Rose Mabutas, miembro de la Junta Ejecutiva de la African Capacity Building Foundation; Graça Machel, ex Ministra de Educación y Cultura de Mozambique; John Major, ex PRIMER MINISTRO del Reino Unido; Susana Malcorra, ex Subsecretaria General de las Naciones Unidas para el Apoyo Sobre el Terreno, Jefa de Gabinete del Secretario General de la ONU y Ministra de Asuntos Exteriores de Argentina; Purnima Mane, ex Subsecretaria General de la ONU y Directora Ejecutiva Adjunta del UNFPA; Giorgi Margvelashvili, ex Presidente de Georgia; Dalia Marin, Profesora emérita de la Universidad de Munich; Paul Martin, ex Primer Ministro de Canadá; Colin Mayer, Profesor de Estudios de Gestión en la Universidad de Oxford; Carolyn McAskie, ex Subsecretaria General de las Naciones Unidas para el Apoyo a la Consolidación de la Paz; Donald F. McHenry, Embajador y Representante Permanente de los Estados Unidos ante la ONU; Péter Medgyessy, ex Primer Ministro de Hungría; Rexhep Meidani, ex Presidente de Albania; Girish Menon, CEO de ActionAid UK; Carlos Mesa, ex Presidente de Bolivia; Stjepan Mesić, ex Presidente de Croacia; Branko Milanović, Profesor visitante en The Graduate Center, CUNY; Aïchatou Mindaoudou, ex Representante Especial de las Naciones Unidas del Secretario General en Costa de Marfil; Benjamin Mkapa, ex Presidente de Tanzania; Amre Moussa, ex Secretario General de la Liga Árabe y Ministro de Relaciones Exteriores de Egipto; Amanda Mukwashi, CEO de Christian Aid; Rovshan Muradov, Secretario General del Centro Internacional Nizami Ganjavi; Joseph Muscat, ex Primer Ministro de Malta; Mustapha Kamel Nabli, ex Gobernador del Banco Central de Túnez; Piroska Nagy-Mohácsi, Directora de Programa del Instituto de Asuntos Globales de LSE y ex Directora de Política del BERD; Dawn Nakagawa, Vicepresidenta Ejecutiva del Instituto Berggruen; Bujar Nishani, ex Presidente de Albania; Jefe Olusegun Obasanjo, ex Presidente de Nigeria; Punsalmaa Ochirbat, ex Presidente de Mongolia; Jim O’Neill, Presidente de Chatham House; Djoomart Otorbayev, ex Primer ministro de Kirguistán; Leif Pagrotsky, ex Ministro de Industria y Comercio de Suecia y Ministro de Cultura y Educación; Ana Palacio, ex Ministra española de Asuntos Exteriores; David Pan, Decano ejecutivo de Schwarzman College en la Universidad de Tsinghua; Elsa Papademetriou, ex Vicepresidenta del Parlamento helénico; Andrés Pastrana, ex Presidente de Colombia; P. J. Patterson, ex Primer Ministro de Jamaica; Thomas R. Pickering, ex Subsecretario de Estado de Estados Unidos para Asuntos Políticos y Embajador ante la ONU; Navi Pillay, ex Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos; Christopher Pissarides, Premio Nobel de economía y Profesor de Economía y Ciencias Políticas en LSE; Rosen Plevneliev, ex Presidente de Bulgaria; Richard Portes, Fundador y Presidente honorario del Centro de Investigación de Política Económica; Jorge Quiroga, ex Presidente de Bolivia; Zeid Raad al Hussein, ex Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos; Iveta Radičová, ex Primera Ministra de Eslovaquia; Fidel V. Ramos, ex Presidente de Filipinas; José Ramos Horta, ex Presidente de Timor Oriental; Geeta Rao Gupta, ex Directora Ejecutiva Adjunta de UNICEF; Ribscar Ribas Reig, ex Primer Ministro de Andorra; Hélène Rey, Profesora de Economía en la LSE; Mary Robinson, ex Presidenta de Irlanda; José Luis Rodríguez Zapatero, ex Primer Ministro de España; Dani Rodrik, Presidente electo de la Asociación Económica Internacional; Gérard Roland, Profesor de Economía y Ciencias Políticas en la Universidad de California, Berkeley; Petre Roman, ex Primer Ministro de Rumania; Emma Rothschild, Profesora de Historia y Directora del Centro de Historia y Economía de la Universidad de Harvard; Kevin Rudd, Presidente del Asia Society Policy Institute y ex Primer Ministro de Australia; Isabel Saint Malo, ex Vicepresidenta de Panamá; Juan Manuel Santos, Premio Nobel de la Paz y ex Presidente de Colombia; Kailash Satyarthi, Premio Nobel de la Paz y Fundador de Bachpan Bachao Andolan, Marcha Mundial Contra el Trabajo Infantil y Campaña mundial por la Educación; Wolfgang Schüssel, ex Canciller de Austria; Amartya Sen, Premio Nobel de Economía y Profesora de Economía y Filosofía en la Universidad de Harvard; Ismail Serageldin, ex Vicepresidente del Banco Mundial del Banco Mundial; Fatiha Serour, ex Representante Especial Adjunta del Secretario General de las Naciones Unidas en Somalia; Rosalía Arteaga Serrano, ex Presidenta de Ecuador; John Sexton, Presidente emérito de la Universidad de Nueva York y ex Decano de la Facultad de Derecho de la NYU; Jenny Shipley, ex Primer Ministro de Nueva Zelanda; Javier Solana, ex Secretario General de la OTAN y Secretario General del Consejo de la UE; Gillian Sorensen, ex Subsecretaria General de las Naciones Unidas para Relaciones Exteriores; George Soros, Fundador y Presidente de Open Society Foundations; Michael Spence, Premio Nobel de Economía y Profesor de Economía y Negocios en la NYU; Devi Sridhar, Profesor de Salud Pública Global en la Universidad de Edimburgo; Danny Sriskandarajah, CEO de Oxfam; Eduardo Stein, ex Vicepresidente de Guatemala; Nicholas Stern, ex Economista Jefe y Vicepresidente Sénior del Banco Mundial y Economista Jefe del BERD; Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía, ex Economista Jefe del Banco Mundial y Profesor de la Universidad de Columbia; Petar Stoyanov, ex Presidente de Bulgaria; Laimdota Straujuma, ex Primera Ministra de Letonia; Larry Summers, ex Economista Jefe del Banco Mundial, Subsecretario del Tesoro de los Estados Unidos, Secretario del Tesoro y Director del Consejo Económico Nacional; Boris Tadić, ex Presidente de Serbia; Jigme Y. Thinley, ex Primer Ministro de Bután; Eka Tkeshelashvili, ex Viceprimera Ministra de Georgia; Danilo Türk, Presidente de WLA-Club de Madrid y ex Presidente de Eslovenia; Cassam Uteem, Vicepresidente de WLA-Club de Madrid y ex Presidente de Mauricio; Juan Gabriel Valdés, ex Ministro de Relaciones Exteriores de Chile y Embajador ante la ONU; Justin van Fleet, Presidente de SuMundo; Marianna Vardinoyannis, Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO; Andrés Velasco, ex Ministro de Hacienda de Chile; Ann M. Veneman, ex Directora Ejecutiva de UNICEF y Secretaria del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos; Melanne Verveer, Directora Ejecutiva del Instituto Georgetown para Mujeres, Paz y Seguridad; Vaira Vike-Freiberga, ex Presidenta de Letonia; Ernst-Ludwig von Thadden, Ex Presidente de la Universidad de Mannheim; Filip Vujanović, ex Presidente de Montenegro; Tim Wainwright, CEO de WaterAid UK; Leonard Wantchekon, Fundador y Presidente de la Escuela Africana de Economía; Kevin Watkins, CEO de Save the Children Reino Unido; Shang-Jin Wei, ex Economista Jefe del Banco Asiático de Desarrollo; Rowan Williams, ex Arzobispo de Canterbury; Elaine Wolfensohn, Cofundadora del Centro Wolfensohn para el Desarrollo de la Brookings Institution; James Wolfensohn, ex Presidente del Banco Mundial; George Yeo, ex Ministro de Asuntos Exteriores de Singapur; Yu Yongding, Director del Instituto de Economía y Política Mundial de la Academia China de Ciencias Sociales; Kateryna Yushchenko, ex Primera Dama de Ucrania; Viktor Yushchenko, ex Presidente de Ucrania; Valdis Zatlers, ex Presidente de Letonia; y Ernesto Zedillo, ex Presidente de México.


También estamos agradecidos por el apoyo de: Šefik Džaferović, Jefe de la Presidencia de Bosnia y Herzegovina; Ken Ofori-Atta, Ministro de Finanzas de Ghana y Presidente del Comité de Desarrollo del Banco Mundial.

Fuente: Project Syndicate. What the G20 Should Do Now.

*Traducción no oficial.

0

Nuestra conversación en redes

[custom-twitter-feeds showheader=false num=2]