I.

La migración es parte de la historia de la humanidad. Este fenómeno siempre ha existido. No existe ningún país en el mundo que no haya sido creado o transformado por el fenómeno migratorio.

En los últimos años, hemos sido testigos de grandes movimientos migratorios que han causado situaciones de conflicto interno y en las relaciones entre los Estados; han puesto a prueba la capacidad de la comunidad internacional para ofrecer respuestas; y han generado un resurgimiento de la xenofobia y la discriminación.

Es claro que nadie deja atrás a su familia, su tierra, sus afectos, si no tiene una razón poderosa para hacerlo. La inseguridad, la falta de empleo, los desastres, muchos de ellos generados por el cambio climático. La migración debería ser una opción y no una obligación.

Tenemos un compromiso global y hemisférico de cooperar, intercambiar y aprender unos de otros, sobre todas las dimensiones de la migración y los desafíos a los que se enfrentan los países. Cada país miembro de la OEA es un país de origen, de tránsito o destino. Y estas categorías no son excluyentes. La mayoría de Estados combinan estas tres condiciones.

El fenómeno migratorio es una realidad que solamente podemos enfrentar juntos, ya que la migración internacional es, por su propia naturaleza, un fenómeno global y transfronterizo. La migración, el movimiento de personas a través de las fronteras, los países y las regiones seguirá ocurriendo y seguirán transformándonos.

El hecho de que las personas abandonen su país de origen, crucen una o varias fronteras y se asienten en un país, cualquiera que sea, hace aún más necesario garantizar los derechos fundamentales de las personas migrantes. Una madre de Malí que cruza el desierto para llegar a Níger; un estudiante universitario de la India que estudia en Canadá; o un estadounidense jubilado que decide vivir en Vilcabamba o en Cuenca del Ecuador: todos, absolutamente todos, están buscando mejores condiciones de vida.

II.

En base a este contexto, comparto algunos elementos de análisis sobre la migración internacional como guía para las acciones que deberíamos emprender desde la OEA.

1.  No podremos lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible si no incluimos de manera integral a las personas migrantes.

La Agenda 2030 ubica al ser humano en el centro. La meta 10.7, se refiere precisamente a la necesidad de garantizar una migración segura, regular y responsable, y hace un llamado a la implementación de políticas migratorias planificadas y bien gestionadas.

Por eso, es imprescindible incluir a las personas migrantes en las políticas y acciones orientadas a ampliar el acceso a una educación de calidad, a la salud, a viviendas y servicios básicos, al agua y saneamiento, pero también a la construcción de sociedades pacíficas e inclusivas.

Alcanzar el desarrollo sostenible, en todos los países y regiones, como plantea la Agenda 2030, permitirá minimizar los factores adversos que causan la migración. Es decir que cumplir los objetivos de desarrollo sostenible será la mejor estrategia preventiva para la migración riesgosa, y para combatir uno de los mayores dramas contemporáneos que es la trata y tráfico de personas.

Las mujeres y las niñas representan el 71% de las víctimas de la trata de personas. De manera general debemos prestar especial atención a la situación y las necesidades de las mujeres y a las niñas migrantes, que representan más de la mitad de la población migrante en el mundo, y que enfrentan políticas laborales más restrictivas que los hombres, y son más vulnerables a la violencia y a la explotación.

2. La evidencia demuestra que los beneficios de la migración son mayores que los desafíos.

La mayoría de las remesas se envían a los países en desarrollo y su contribución a la economía es tres veces más grande que la Ayuda Oficial al Desarrollo. En 2017 se remitieron 600 mil millones en remesas, de las cuales 450 mil millones fueron a países en desarrollo.

Así, las personas migrantes contribuyen significativamente con los objetivos específicos de la Agenda 2030 de reducción de la pobreza, la erradicación del hambre y la promoción de la salud. Pero, además, el 85 % de las ganancias de los trabajadores migrantes se quedan en los países de destino. De esta manera, los migrantes contribuyen también al crecimiento económico y la generación de empleo en los países de destino.

Por ello, en un mundo globalizado e interdependiente, la movilidad humana es una oportunidad; como un motor para el desarrollo, de los migrantes y de sus familias, así como de los países de origen, tránsito y destino, siempre y cuando sea regular y segura, en respeto a las políticas y marcos regulatorios nacionales.

3. Se debe impulsar una mejor comunicación sobre la migración. Para ello, debemos promover un debate bien informado sobre la migración, desde una perspectiva integral, incluyente y balanceada.

Debemos trabajar para desterrar los prejuicios que desafortunadamente se han asociado con la migración. Este debe ser un esfuerzo compartido entre los gobiernos, los medios de comunicación, las organizaciones de la sociedad civil, los parlamentos, los gobiernos locales, para erradicar la xenofobia, los prejuicios y las expresiones peyorativas y discriminatorias sobre los migrantes.

4. Necesitamos contar con mejores datos y con información rigurosa, basada en evidencias acerca de las realidades de la migración. No olvidemos que detrás de las cifras y de los porcentajes están seres humanos, familias y nombres.

Contamos con muy poca información sobre los beneficios y avances de la implementación de la Agenda 2030, en relación a los migrantes. Sabemos que hay numerosos esfuerzos para la construcción de políticas, herramientas y alianzas, pero sabemos también que existen vacíos.

5. Debemos reconocer que la violencia y el cambio climático han agravado la migración en el mundo.

En determinados momentos de la historia, el fenómeno migratorio se agudiza por varios motivos como las guerras, les enfermedades, los desastres.

En los últimos años hemos sido testigos de una intensificación de los flujos migratorios debido a varias razones: 1. Las personas que huyen de conflictos bélicos y de la inseguridad por el narcotráfico o el crimen organizado. 2. Aquellos que migran por crisis económicas e inestabilidad política. 3. Quienes migran por los efectos devastadores del cambio climático, que producen inundaciones, sequías, hambre, etc.

6. Debemos recocer que la respuesta a la migración solamente puede ser multilateral. Por naturaleza, el fenómeno migratorio es trasnacional, así que requiere respuestas multilaterales, y el espacio del multilateralismo hemisférico es la Organización de los Estados Americanos.

Sobre la crisis de refugiados y la respuesta en el Pacto Mundial

El 17 de diciembre del 2019, durante mi ejercicio como Presidenta de la Asamblea General de las Naciones Unidas, adoptamos el Pacto Mundial sobre los Refugiados. Este Pacto representó un gran paso para garantizar la asistencia y la protección de los derechos de los refugiados de todo el mundo, y demuestra nuestro sentido de solidaridad y cooperación.

Los países que acogen refugiados siguen demostrando niveles extraordinarios de generosidad y compromiso con la protección de sus derechos. No podemos olvidar que son los países de ingresos bajos y medianos los que acogen a más del 80% de todos los refugiados del mundo. Precisamente, el Pacto Mundial sobre los Refugiados refleja ese espíritu de reparto de la carga y la responsabilidad.

Mis prioridades sobre migración y refugio para la Secretaría General de la OEA

Las cifras de refugiados y migrantes en el hemisferio muestran una tendencia creciente. Los últimos datos disponibles establecen que existen 12.8 millones de refugiados en el hemisferio[1]. Asimismo, las cifras de migrantes se acercan a los 70 millones de personas[2].

La Comisión de Asuntos Migratorios de la OEA tiene el mandato de servir como el principal foro de la Organización encargado de la temática migratoria con un enfoque integral, equilibrado y técnico que tome en consideración la contribución y los desafíos que la migración representa para los países de origen, tránsito, destino y/o retorno.

No existe otro espacio similar, en ninguna otra región del mundo, con la institucionalidad y la idoneidad para tratar los temas de migración y refugio como la OEA. Como he señalado, en el hemisferio convergen países de origen, tránsito y destino de migrantes y refugiados. Abordar estos temas en el seno de la Organización, constituye una tarea natural. Los fenómenos migratorios y de refugiados están asociados a la agenda política, a la agenda de derechos humanos, a las iniciativas de desarrollo integral y ejes sensibles relacionados con la seguridad multidimensional, como la trata y tráfico de personas y el crimen organizado. Estos temas tienen un carácter transversal para el trabajo de nuestra OEA.

El fenómeno migratorio debe ser encarado desde un enfoque preventivo y atendiendo las causas estructurales que motivan la migración como las desigualdades, la pobreza y la inseguridad.

Las iniciativas regionales y binacionales en estos temas deben encontrar en la OEA un paraguas institucional que apoye, potencie y brinde un mayor alcance e impacto en sus objetivos y metas.

Propongo impulsar entre otras, las siguientes acciones estratégicas:

  • Fortalecer el trabajo de la Comisión de Asuntos Migratorios y la implementación de los mandatos de la Comisión Interamericana de Desarrollo Integral, CIMI, y la Asamblea General.
  • Actualizaré y renovaré los acuerdos de cooperación entre la OEA y las agencias y programas de las Naciones Unidas, especialmente la CEPAL, ACNUR y la OIM.
  • Impulsaré una mayor coordinación hemisférica para colaborar con países receptores para hacer frente a los desafíos que demanda la atención a los migrantes y refugiados en coordinación con las agencias y programas de las Naciones Unidas, especialmente la CEPAL, el ACNUR y la OIM.
  • La creación de una plataforma interactiva de las iniciativas exitosas e innovadoras en migración y refugio. Estas iniciativas se enfocarán en políticas públicas, marcos regulatorios, estrategias preventivas, con el fin de impulsar una mayor coordinación, la búsqueda de recursos de cooperación y la asistencia técnica para su fortalecimiento.
  • Impulsaré y fortaleceré el trabajo del Mecanismo de soluciones en el contexto de los derechos humanos de los Refugiados, MIRSP, de acuerdo con la resolución de la Asamblea General de Junio del 2018.
  • Desarrollaré una iniciativa especial de atención a mujeres y niñas, niños y personas en situación de mayor vulnerabilidad, como personas con discapacidad y de adultos mayores, para garantizar su atención y protección especial a través de una coalición que incluya a los organismos regionales y globales que trabajan en la agenda migratoria como OIM y ACNUR.
  • Fortaleceré el trabajo de la OEA y avanzaré una campaña hemisférica para combatir la trata y el tráfico de personas.
  • Impulsaré una campaña continental en contra de la xenofobia y el racismo.

Discursos adicionales sobre el tema:


[1] http://popstats.unhcr.org/en/overview

[2] https://migrationdataportal.org/?i=stock_abs_&t=2019

2+

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