Revisando estudios e investigaciones recientes del Foro Económico Mundial, me encontré con un dato tan preocupante como esclarecedor: proyectando tendencias actuales hacia el futuro, le brecha de género global se cerrará en casi 100 años[1]. Es decir, las niñas y jóvenes de hoy difícilmente alcanzarán a ver esa igualdad plena que todos soñamos.

La lucha por la igualdad de género es una lucha necesaria que requiere acción colectiva y una clara estrategia, pero también convicción y pasión. A pesar de los avances que hemos logrado, esta lucha está lejos de terminar[2].

Durante mi período como Presidenta de la 73a sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas, la cuarta mujer y primera latinoamericana en asumir el cargo, tuve la oportunidad de ver diferentes perspectivas de la batalla por la igualdad en todo el mundo. Desde África hasta Medio Oriente, cada región tiene sus retos particulares. Hoy, como ecuatoriana, me quiero enfocar en Latinoamérica y en los retos por la igualdad plena.

América Latina

Históricamente, las mujeres en America Latina y el Caribe hemos sido discriminadas, excluidas, víctimas de violencia, pero también hemos sido pioneras y luchadoras en la defensa de nuestros derechos.  Hay grandes oportunidades para avanzar. De hecho, nuestros números son alentadores. Hasta ahora, en la región hemos cerrado un 72% de la desigualdad y estamos en camino a lograr una igualdad plena en 59 años, solo por detrás de Europa occidental (54 años)[3][4].

Además, 13 países de América Latina están entre los primeros 50 lugares de una lista que incluye 153 naciones[5], incluyendo Nicaragua, Costa Rica, Colombia, Trinidad y Tobago, México, Barbados, Argentina, Cuba, Uruguay, Jamaica, Bolivia, Panamá y Ecuador. Este ranking evalúa las condiciones de cada país en cuanto a empoderamiento político, salud y supervivencia, logros educativos, y participación en la economía.

Nos debe llenar de orgullo saber que nuestra región ha logrado grandes avances hacia la igualdad de género. Sin embargo, 59 años es demasiado tiempo para alcanzar la igualdad. Necesitamos acelerar el paso.

Unidad en la Diversidad

La igualdad de género es uno de los temas que nos debe convocar a todos. No podemos pensar en construir sociedades democráticas, pacíficas,  sin pobreza, si no consideramos a la mitad de la población mundial que somos las mujeres[6]. Organismos hemisféricos como la Organización de Estados Americanos tienen un papel determinante para acelerar esta transformación y garantizar un mundo más justo a millones de mujeres jóvenes que no pueden esperar 59 años más.

Para ello, es imperativo definir las áreas en las que hemos avanzado, y en las que todavía nos queda trabajo por hacer. Por esta razón, comparto el siguiente análisis como una guía para el trabajo que deberíamos impulsar desde la OEA:

En términos de salud y supervivencia, todos los países de la región han avanzado significativamente. Esta categoría se mide a través de dos indicadores; uno que mide las proporciones de género de recién nacidos y el otro la esperanza de vida en años entre géneros. Hoy, 13 países han logrado la paridad en términos de salud y supervivencia, e inclusive el país más rezagado en este apartado ha logrado cerrar un 97% de su brecha de género.[7]

Además, la región también ha logrado avances significativos en cuanto a la paridad de logros educativos. Este apartado ofrece una medida de la brecha entre géneros en lo referente a su acceso a la educación en todos los niveles, tomando en cuenta las tazas de alfabetización por género.  La paridad de género en la categoría de logros educativos ya fue alcanzada por 11 países de la región y Guatemala, el país con menor rendimiento, ha logrado cerrar un 96.7% de la brecha.[8]

Cuando analizamos la categoría de participación económica, es evidente que este es uno de nuestros mayores retos. Este subíndice mide las proporciones de participación en la fuerza laboral según el género, diferencias de ingresos y de salarios, y la brecha entre el avance profesional de hombres y mujeres.[9]  Actualmente, el único país que está cerca de alcanzar la paridad es Barbados, con un total de 75% de las mujeres participando en la fuerza laboral versus 80% de hombres. [10] Guatemala tiene la tasa más baja de participación femenina en la fuerza laboral, con un 43% de todas las mujeres en el país participando en el mercado laboral.  En otros países, como por ejemplo en Brasil y en Colombia, la participación femenina en la fuerza laboral se acerca all 60%.[11][12] Estas cifras demuestran que el empoderamiento económico de las mujeres tiene que ser una de las prioridades de trabajo de la OEA.

Por último, en el empoderamiento político es donde quizás el trabajo y el esfuerzo deban ser mayores. Esta categoría mide la brecha de género en posiciones de alto nivel y cargos ejecutivos en la toma de decisiones políticas. Para ponerlo en perspectiva, América Latina ha cerrado apenas 26.9% de la brecha de género y, aún así, está por encima del promedio global. Sin embargo, cabe resaltar el progreso de países como Costa Rica, Nicaragua y México, quienes han logrado cerrar más del 45% de su brecha en los últimos años.[13]  La OEA debe de ser un espacio para fomentar la participación de las mujeres en todos los ámbitos. No se trata de números y porcentajes sino de la calidad, la perspectiva y el aporte de las mujeres en los diferentes espacios de toma de decisiones  

Los objetivos de Desarrollo Sostenible, en especial la lucha por erradicar la pobreza, solo serán posibles si logramos incluir de manera plena e igualitaria a las mujeres en nuestros sistemas socioeconómicos[14]. La OEA, a lo largo de su historia ha sido pionera en la generación de marcos jurídicos, políticas, iniciativas en favor de los derechos de las mujeres.  La OEA tiene la posibilidad de ser una plataforma de intercambio de experiencias exitosas para el empoderamiento de las mujeres, en donde se tome en cuenta el acceso a la formación y a la educación, el acceso a crédito e inversión, el derecho al trabajo digno, a su liderazgo político.

Estoy segura que si seguimos trabajando juntos, Unidos en la Diversidad, podremos lograr que las futuras generaciones gocen de un mundo más justo, más igualitario para todos y todas.


[1] http://www3.weforum.org/docs/WEF_GGGR_2020.pdf

[2] https://www.unwomen.org/en/news/stories/2020/1/compilation-new-years-resolutions

[3] https://www.statista.com/statistics/244387/the-global-gender-gap-index/

[4] http://www3.weforum.org/docs/WEF_GGGR_2020.pdf

[5] http://www3.weforum.org/docs/WEF_GGGR_2020.pdf

[6] https://www.pewresearch.org/global/2019/04/22/how-people-around-the-world-view-gender-equality-in-their-countries/

[7] http://www3.weforum.org/docs/WEF_GGGR_2020.pdf

[8] http://www3.weforum.org/docs/WEF_GGGR_2020.pdf

[9] http://www3.weforum.org/docs/WEF_GGGR_2020.pdf

[10] http://www3.weforum.org/docs/WEF_GGGR_2020.pdf

[11] http://www3.weforum.org/docs/WEF_GGGR_2020.pdf

[12] https://www.bloomberg.com/latam/blog/indice-de-igualdad-de-bloomberg-2020-se-amplia-para-incluir-325-companias-publicas-a-nivel-mundial/

[13] http://www3.weforum.org/docs/WEF_GGGR_2020.pdf

[14] https://www.efe.com/efe/america/sociedad/espinosa-dice-que-sin-las-mujeres-sera-imposible-lograr-los-objetivos-de-la-agenda-2030/20000013-4040172

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